Mosquitos, garrapatas y gusanos intestinales están creciendo por el cambio climático, y los veterinarios piden a las familias reforzar la prevención
La Voz Canina | Redacción
Los veterinarios de toda España han lanzado un mensaje claro: los parásitos en perros están aumentando y el calendario de desparasitación tradicional ya no es suficiente. El ascenso de las temperaturas, la humedad persistente y la presencia de insectos en meses en los que antes no existían han provocado un repunte de enfermedades parasitarias que afecta tanto a animales como a personas.
Lo que durante años se ha considerado una rutina básica —un par de pastillas anuales, una pipeta ocasional o un collar antiparasitario en verano— ya no protege de forma eficaz.
Los profesionales alertan: la prevención debe intensificarse si queremos evitar problemas graves en 2025 y los próximos años.
Gusanos, garrapatas y mosquitos: el “trío” que preocupa a los expertos
El aumento de las temperaturas ha provocado que los parásitos que antes solo aparecían en primavera y verano ahora estén activos prácticamente todo el año. Es el caso del Phlebotomus, el mosquito transmisor de la leishmaniosis, una enfermedad potencialmente mortal.
A este mosquito se suman:
- Las garrapatas, que se reproducen más rápido y transmiten enfermedades como la ehrlichiosis o la babesiosis.
- Los gusanos intestinales, que afectan a un alto porcentaje de perros que pasean por parques o zonas de césped.
- El gusano del corazón (Dirofilaria immitis), cada vez más presente en zonas como Levante, Andalucía, Extremadura y Madrid.
La conclusión de los veterinarios es clara: los parásitos “han ganado terreno”.
La doctora veterinaria Almudena Rivas lo resume así:
«Hace diez años desparasitar en verano era suficiente. Hoy tenemos garrapatas en diciembre, mosquitos en febrero y casos de gusano del corazón en zonas donde nunca los habíamos visto».
El error más común de las familias: confundir “no ver parásitos” con “no tener parásitos”
La mayoría de parásitos internos —como los gusanos intestinales— no son visibles hasta que la infestación es grave.
Y algunos externos, como la garrapata marrón, pueden permanecer escondidos en orejas, cuello o entre los dedos sin ser detectados.
Los expertos explican que muchos dueños acuden a consulta diciendo “yo nunca he visto nada en mi perro”, pero eso no significa que el animal esté libre de riesgo.
Los síntomas suelen aparecer tarde, cuando el parásito ya ha causado daños importantes.
¿Con qué frecuencia debería desparasitarse un perro en 2025?
Los veterinarios están recomendando un enfoque más actualizado:
- Desparasitación interna: cada 30 días, especialmente si el perro pasea por parques, zonas rurales o vive con niños.
- Desparasitación externa (pulgas, garrapatas, mosquitos): todo el año, no solo en verano.
- Protección reforzada en zonas de riesgo de leishmaniosis o dirofilariosis.
El calendario antiguo —cada tres meses— se considera insuficiente para millones de perros.
La desparasitación también protege a las personas
Lo que muchas familias desconocen es que algunos parásitos de los perros pueden transmitirse a humanos, especialmente niños, personas mayores y embarazadas.
Las enfermedades zoonósicas asociadas a parásitos pueden causar:
- Problemas intestinales
- Afectación ocular
- Fiebre
- Daños hepáticos
- Afecciones pulmonares
Los veterinarios insisten: desparasitar no es solo cuidar al perro, es proteger a toda la familia.
El impacto económico del descuido: tratar una enfermedad cuesta 20 veces más que prevenirla
Los tratamientos para enfermedades transmitidas por parásitos pueden superar los 300–600 euros según el caso.
Una desparasitación completa durante todo el año, en cambio, cuesta entre 8 y 20 euros al mes.
“Es una de las inversiones más rentables en salud animal”, asegura Rivas.
“No tiene sentido arriesgar la vida del perro por ahorrar unos céntimos”.
El mensaje final de los expertos: prevenir es más fácil, más barato y salva vidas
La comunidad veterinaria coincide en que 2025 será un año clave en la lucha contra las enfermedades parasitarias.
El clima ha cambiado, los parásitos también, y la prevención debe adaptarse.
Un perro correctamente desparasitado:
- Vive más
- Envejece mejor
- Tiene menos enfermedades
- Protege a su familia
- Evita contagiar otros animales
Porque, como dicen muchos veterinarios:
“El mejor antiparasitario es el que se usa antes, no después”.
Autor: Óscar Gutiérrez de Toro Experto en Adiestramiento, educación y Nutrición Canina



















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