Perro comiendo hierba durante un paseo al amanecer
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Por qué los perros comen hierba: la ciencia desmonta el mito del vómito.

Muchos perros arrancan y mastican hierba durante el paseo. Aunque solemos pensar que lo hacen porque están enfermos o necesitan vomitar, la investigación científica dibuja una realidad bastante diferente.

La Voz Canina.

Tu perro se detiene durante el paseo, selecciona varias briznas de hierba y empieza a masticarlas con aparente tranquilidad. La escena resulta tan habitual como desconcertante: ¿le duele el estómago?, ¿quiere provocarse el vómito?, ¿le falta algún nutriente?

La respuesta breve es que comer hierba ocasionalmente suele ser una conducta normal en los perros. Algunos pueden hacerlo cuando sienten molestias digestivas, pero la ciencia no respalda que esa sea la explicación principal en la mayoría de los casos.

Tampoco se ha demostrado que todos los perros coman hierba para vomitar ni que esta conducta indique necesariamente una carencia nutricional. El motivo exacto puede variar de un animal a otro y, en muchos casos, probablemente combine preferencias, exploración y comportamiento alimentario.

¿Qué descubrió el mayor estudio sobre perros que comen hierba?

Uno de los trabajos científicos más citados sobre esta conducta fue publicado en 2008 en la revista Applied Animal Behaviour Science por Karen Sueda, Benjamin Hart y Kelly Cliff. El estudio original sobre el consumo de plantas en perros analizó la frecuencia de esta conducta y su posible relación con la enfermedad y el vómito.

En una primera muestra de 47 perros sanos con acceso habitual a plantas, el 79 % de sus responsables afirmó haber visto a su perro comer hierba u otro material vegetal.

Posteriormente, los investigadores analizaron 1.571 cuestionarios de personas cuyos perros comían plantas. Entre esos animales:

  • El 68 % lo hacía diariamente o al menos una vez por semana.
  • La hierba era la planta consumida con mayor frecuencia por el 79 %.
  • Solo el 9 % parecía encontrarse enfermo habitualmente antes de comerla.
  • Únicamente el 22 % vomitaba con frecuencia después.

Los perros más jóvenes comían plantas con mayor frecuencia, pero mostraban menos signos de enfermedad y vomitaban menos después de hacerlo.

Estos resultados llevaron a los autores a considerar la ingestión de plantas, especialmente de hierba, como una conducta común y generalmente normal en el perro doméstico, no necesariamente asociada con enfermedad, vómitos o deficiencias alimentarias.

Conviene interpretar correctamente el estudio: una parte de los datos procedía de cuestionarios rellenados por las familias y no de observaciones clínicas controladas. Además, la encuesta principal estaba dirigida específicamente a perros que ya comían plantas. Nos ofrece información valiosa, pero no identifica una causa única y definitiva.

Entonces, ¿por qué comen hierba los perros?

La ciencia todavía no ha encontrado una sola explicación válida para todos los perros. Estas son las hipótesis más razonables.

1. Puede formar parte de su comportamiento normal

Los perros no se limitan a comer el alimento que depositamos en su cuenco. Exploran el entorno con la nariz y la boca, prueban texturas y muestran conductas de búsqueda y selección de alimentos.

La ingestión de material vegetal también se ha observado en lobos y otros cánidos salvajes. Esto permite plantear que comer pequeñas cantidades de hierba podría formar parte de un comportamiento ancestral conservado durante la domesticación.

Que sea una conducta natural no significa que toda planta sea segura, pero sí que no debemos interpretar automáticamente cada bocado de hierba como una enfermedad.

2. Puede gustarles su sabor o su textura

Algunos perros parecen seleccionar determinadas hierbas y descartar otras. Buscan brotes concretos, los olfatean y los mastican con calma, especialmente cuando están tiernos o húmedos.

No podemos preguntarles si les gusta su sabor, pero esa selección cuidadosa encaja mejor con una preferencia individual o una conducta exploratoria que con un intento urgente de vomitar.

3. Algunos perros pueden hacerlo por molestias digestivas

Existe una minoría de perros que busca hierba de forma repentina cuando tiene náuseas, reflujo u otras molestias gastrointestinales. En estos casos suele observarse un cambio claro: el animal come con ansiedad, traga rápidamente, se relame, saliva más de lo habitual o intenta vomitar poco después.

La diferencia importante no está únicamente en que coma hierba, sino en cómo la come y qué otros síntomas aparecen al mismo tiempo.

4. La fibra podría influir en determinados casos

Una hipótesis frecuente sostiene que el perro busca fibra vegetal para favorecer el tránsito intestinal.

Existe un caso clínico publicado y recogido por PubMed sobre un caniche que llevaba siete años comiendo hierba y vomitando diariamente. La conducta desapareció después de cambiar a una dieta con mayor contenido en fibra y no volvió a aparecer durante los 13 meses de seguimiento.

Sin embargo, se trataba de un solo perro. Un caso aislado puede abrir una línea de investigación, pero no permite concluir que todos los perros que comen hierba tengan una carencia de fibra.

Por tanto, no deberíamos cambiar la alimentación ni añadir suplementos por nuestra cuenta únicamente porque el perro mastique hierba de vez en cuando. Si existen dudas sobre su dieta, lo adecuado es valorar su alimentación completa con un veterinario o un profesional cualificado en nutrición canina.

5. El aburrimiento y el estrés también pueden intervenir

Un perro que pasa mucho tiempo solo en un jardín puede mordisquear hierba como forma de entretenimiento. En otros casos, la conducta podría intensificarse en situaciones de ansiedad o falta de estimulación.

Esto no significa que comer hierba sea siempre un síntoma psicológico. Para valorar esa posibilidad hay que observar el contexto: cuándo ocurre, con qué frecuencia, qué estaba haciendo el perro antes y si presenta otras conductas repetitivas.

¿Los perros comen hierba para provocarse el vómito?

Esta es la explicación popular más extendida, pero los datos científicos no permiten considerarla una regla general.

En el estudio de Sueda y sus colaboradores, la mayoría de los perros no parecía encontrarse enferma antes de comer plantas y tampoco vomitaba habitualmente después. Eso contradice la idea de que todos comen hierba deliberadamente para purgarse.

En determinados animales, la hierba puede irritar la garganta o el estómago y favorecer el vómito. En otros, el perro ya sentía náuseas antes de buscarla. También puede ocurrir que coma hierba y vomite por una simple coincidencia temporal.

Por eso debemos evitar dos conclusiones extremas: ni todo perro que come hierba está enfermo ni todo episodio de vómito debe considerarse normal.

¿Cuándo puede considerarse una conducta normal?

En principio, no suele ser preocupante cuando el perro:

  • Come pequeñas cantidades de manera ocasional.
  • Mastica con tranquilidad y continúa el paseo normalmente.
  • Mantiene el apetito, la energía y su comportamiento habitual.
  • No presenta vómitos repetidos, diarrea ni dolor.
  • No pierde peso.
  • Come un alimento completo y equilibrado.
  • Tiene acceso únicamente a hierba limpia y no tratada con productos químicos.

En estas circunstancias no es necesario castigarlo ni tirar bruscamente de la correa. Podemos redirigirlo con calma si la zona no es segura.

Cuándo debemos consultar con el veterinario

Conviene pedir una valoración profesional si la conducta aparece de repente, aumenta notablemente o va acompañada de otros síntomas.

Presta especial atención si el perro:

  • Busca hierba desesperadamente en todos los paseos.
  • Vomita varias veces o no consigue retener agua.
  • Presenta diarrea persistente o sangre en las heces.
  • Pierde el apetito o peso.
  • Está decaído, tiembla o muestra dolor abdominal.
  • Saliva mucho, se relame constantemente o traga de forma repetida.
  • Ha podido ingerir una planta tóxica, un herbicida o algún cuerpo extraño.
  • Es un cachorro, un perro sénior o padece una enfermedad previa.

Los intentos repetidos de vomitar sin expulsar nada, especialmente si el abdomen está hinchado y el perro se muestra muy inquieto, constituyen una urgencia veterinaria. Podrían ser compatibles con una dilatación o torsión gástrica y no se debe esperar a comprobar si mejora.

Puedes ampliar esta información en nuestra guía para distinguir un problema digestivo leve de una urgencia veterinaria.

Los peligros no siempre están en la hierba

Aunque la hierba común no suele ser tóxica, el lugar donde crece puede convertirla en un riesgo.

Herbicidas, fertilizantes y pesticidas

No permitas que el perro coma en jardines o zonas verdes recién tratadas. Algunos productos pueden causar irritación, vómitos, diarrea y, dependiendo de la sustancia y de la cantidad ingerida, una intoxicación grave.

La información veterinaria de VCA Animal Hospitals sobre los perros que comen hierba también advierte del peligro de los herbicidas, pesticidas y parásitos presentes en determinados terrenos.

Heces y parásitos

En parques frecuentados por otros animales, la hierba y el suelo pueden estar contaminados con materia fecal y formas infectantes de distintos parásitos. Mantener una prevención antiparasitaria adecuada reduce el riesgo, pero no convierte una zona contaminada en un lugar seguro.

Plantas tóxicas

El perro puede comenzar mordiendo hierba y terminar ingiriendo otra especie vegetal. Adelfas, cicadáceas y otras plantas ornamentales pueden provocar intoxicaciones graves. Si no reconoces la planta, evita que la coma.

Espigas

Durante los meses secos, las espigas pueden introducirse en las orejas, la nariz, los ojos, la piel o entre los dedos. No suelen ser un problema digestivo, pero sí una causa frecuente de lesiones que requieren atención veterinaria.

Consulta nuestra guía sobre el peligro de las espigas para los perros.

Qué hacer si tu perro come hierba con frecuencia

Antes de intentar impedir la conducta, observa lo que ocurre.

  1. Anota cuándo sucede. Comprueba si lo hace en ayunas, después de comer, durante una situación estresante o siempre en la misma zona.
  2. Observa cómo la ingiere. No es igual seleccionar unas pocas briznas que tragarlas de forma ansiosa.
  3. Registra los síntomas posteriores. Apunta si vomita, tiene diarrea, pierde el apetito o continúa completamente normal.
  4. Revisa la seguridad del lugar. Evita céspedes tratados, zonas con heces, plantas desconocidas y campos llenos de espigas.
  5. Valora su alimentación. Comprueba que recibe un alimento completo adecuado para su edad, tamaño, actividad y estado de salud. Puedes consultar nuestra guía para interpretar la etiqueta de un alimento para perros.
  6. Aumenta el enriquecimiento si existe aburrimiento. Los paseos de olfato, los juegos de búsqueda y los juguetes dispensadores de comida pueden ofrecer alternativas más saludables.
  7. No añadas fibra ni suplementos sin asesoramiento. Un exceso de fibra también puede alterar la digestión y modificar la absorción de nutrientes.

Un pequeño diario y un vídeo de la conducta pueden aportar información muy útil al veterinario.

Preguntas frecuentes

¿Es malo dejar que mi perro coma hierba?

Si lo hace ocasionalmente, se encuentra sano y la hierba no está tratada ni contaminada, generalmente no supone un problema. Debemos impedirlo cuando no conocemos la seguridad del terreno o cuando la ingestión es compulsiva.

¿Por qué mi perro come hierba y después vomita?

Puede haber sentido náuseas antes de comerla o la propia hierba puede haber irritado su garganta y estómago. Un episodio aislado no siempre es preocupante, pero los vómitos repetidos requieren una consulta veterinaria.

¿Comer hierba significa que le falta fibra?

No necesariamente. Existe alguna evidencia clínica puntual de que la fibra puede influir en determinados perros, pero no se ha demostrado que sea la causa general. No cambies su dieta basándote únicamente en esta conducta.

¿La hierba sirve para desparasitar al perro?

No. Aunque se ha planteado que la ingestión de plantas podría tener una función ancestral relacionada con los parásitos, comer hierba no sustituye ningún tratamiento ni programa preventivo veterinario.

¿Por qué mi cachorro come tanta hierba?

Los perros jóvenes pueden explorar más con la boca y, en el principal estudio disponible, comían plantas con mayor frecuencia que los adultos. Aun así, hay que vigilar especialmente a los cachorros porque pueden ingerir plantas tóxicas, productos químicos o cuerpos extraños.

La conclusión de La Voz Canina

Comer hierba no convierte al perro en un animal enfermo ni demuestra automáticamente que necesite vomitar. En muchos casos es una conducta normal, exploratoria y posiblemente heredada de sus antepasados.

La clave está en mirar más allá de la hierba: la frecuencia, la forma de ingerirla, el lugar y la presencia de otros síntomas nos indican si estamos ante una simple costumbre o ante una señal que merece atención.

La ciencia todavía no puede explicar por qué lo hace cada perro, pero sí nos permite abandonar un mito: la mayoría no come hierba porque esté enferma y la mayoría tampoco vomita después.

Fuentes científicas y veterinarias consultadas

Óscar Gutiérrez de Toro escribiendo en su despacho como experto en comportamiento y bienestar canino

La Voz Canina, el periódico de perros más famoso de España.


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