
La Voz Canina/ 21 enero 2026
Más allá del tópico del «mejor amigo del hombre», estudios recientes de la Universidad de Viena sugieren que el género del tutor y del perro influye en la mecánica del vínculo. ¿Existen realmente los «perros de mamá» y los «colegas de papá»?
Durante siglos, el refranero popular ha sentenciado que el perro es el mejor amigo del hombre, usando el género masculino como un genérico perezoso que oculta una realidad mucho más compleja. Cualquiera que haya compartido su vida con un perro sabe que la conexión no entiende de generalidades, pero sí de energías. Sin embargo, la ciencia moderna ha empezado a hacerse una pregunta incómoda y fascinante: ¿influye nuestro género y el de nuestro perro en la profundidad y el tipo de relación que construimos?
La respuesta corta es que el amor no tiene género, pero la respuesta científica, llena de matices, nos dice que la biología y la psicología sí juegan sus cartas en esta danza de dos especies. No amamos igual, y ellos tampoco nos perciben de la misma manera.
La «Danza de la Oxitocina»: Ellas y el lenguaje verbal
Si hay un estudio que cambió las reglas del juego fue el realizado por Miho Nagasawa en la Universidad de Azabu (Japón). Demostró que cuando perros y humanos se miran a los ojos, ambos segregan oxitocina, la hormona del amor y el cuidado parental. Pero lo curioso llega cuando desglosamos quién está al otro lado de la correa.
Investigaciones complementarias, como las lideradas por la doctora Manuela Wedl de la Universidad de Viena, han observado que las mujeres tienden a interactuar con sus perros —independientemente de si estos son machos o hembras— de una forma más verbal y emocional. Las mujeres suelen utilizar un tono de voz más agudo y melódico, similar al baby talk que usamos con los bebés. Lejos de ser algo ridículo, este tono actúa como una señal de calma potentísima para el cerebro canino.
Esto explica por qué, estadísticamente, muchos perros (tanto machos como hembras) tienden a buscar a la figura femenina de la casa cuando necesitan consuelo, seguridad o «bajar revoluciones». La mujer, en este esquema etológico, se convierte a menudo en la base segura, el puerto de calma donde el perro acude cuando el mundo exterior le supera.
Ellos y el juego físico: La conexión a través de la acción
Por otro lado, la antropología nos recuerda que el vínculo original entre el hombre y el perro se forjó en la acción: la caza, el trabajo, el movimiento. Aunque hemos evolucionado, ciertos patrones permanecen. Los estudios observacionales sugieren que los hombres tienden a establecer el vínculo a través del juego físico, el contacto táctil más rudo y la actividad compartida.
Aquí es donde la pareja hombre+perro macho suele brillar con una luz propia. Se crea a menudo una dinámica de «colegas» (el famoso buddy system). No es que no haya cariño, es que el cariño se expresa mediante la actividad. Para un perro macho, que biológicamente puede tener picos de testosterona y energía más altos en su juventud, encontrar en su tutor humano un compañero de lucha, carrera o juego físico satisface una necesidad ancestral.
Sin embargo, esto no excluye la ternura. De hecho, muchos hombres reportan que su relación con su perro es el único espacio donde pueden expresar una vulnerabilidad emocional absoluta sin sentirse juzgados. El perro no exige masculinidad; solo exige presencia.
La curiosa química de los opuestos: ¿Atracción fatal?
Existe una creencia popular de que los perros prefieren al género opuesto: machos que adoran a sus dueñas y hembras que son la sombra de sus dueños. ¿Hay verdad en esto? Aunque no hay evidencia concluyente sobre feromonas sexuales cruzadas entre especies que justifiquen una «atracción», sí hay una cuestión de complementariedad de caracteres.
Las perras hembras, que en muchos casos (aunque esto depende enormemente de la raza y el individuo) pueden ser más astutas, observadoras y menos impulsivas que los machos, a menudo encuentran en la energía masculina un contrapunto interesante. Se crea una relación de protección mutua muy intensa.
A la inversa, los perros machos, a veces más básicos, directos y dependientes, encuentran en la gestión emocional femenina una guía que les estructura. Un estudio de la Royal Society Open Science sugirió que la díada formada por una mujer y un perro macho mostraba niveles de sincronización competencial muy altos. Es decir, se entendían mejor a la hora de resolver problemas juntos. Quizá porque ellas aportaban la paciencia y la guía verbal que el ímpetu del macho necesitaba.
Neuroticismo y personalidad: Lo que de verdad importa
Pero cuidado con caer en el determinismo biológico. El profesor Hal Herzog, una eminencia en antrozoología, nos recuerda que, por encima del género, está la personalidad. Un hombre sensible y tranquilo tendrá un vínculo mucho más profundo con una perra tímida que una mujer enérgica y ruidosa.
Lo que la ciencia llama el «Efecto de Base Segura» no depende de si eres hombre o mujer, sino de si eres capaz de leer las señales de tu perro. El perro no se enamora de tu género, se enamora de tu capacidad para entenderlo. Si tú eres quien le da seguridad cuando hay truenos, quien le respeta su espacio cuando come y quien le propone juegos que le divierten, tú serás su favorito.
Un vínculo que trasciende etiquetas
Al final del día, cuando se apagan las luces y oímos la respiración de nuestro perro al pie de la cama, poco importa si somos hombres o mujeres, o si ellos son machos o hembras. Lo que queda es una historia de coevolución maravillosa.
Somos dos especies distintas que han decidido caminar juntas. Tal vez las mujeres aporten una mayor riqueza comunicativa verbal y los hombres una mayor predisposición a la acción física, pero el milagro ocurre cuando ambos mundos se tocan. Porque el verdadero género del vínculo no es masculino ni femenino; es la lealtad. Y en eso, nuestros perros, sean lo que sean, siempre nos ganan la partida.
En La Voz Canina no hablamos de perros por romanticismo, sino con ciencia, ética y periodismo independiente. Si este artículo te ha hecho mirar a tu perro de otra manera, en nuestro Canal de WhatsApp o al Canal de Telegram encontrarás más investigaciones, estudios explicados con rigor, alertas importantes y contenidos que no siempre llegan a redes.
👉 Únete al Canal de WhatsApp de La Voz Canina y mantente informado.
👉Únete al Canal de Telegramde La Voz Canina y mantente informado.
Últimas Entradas:



























Deja una respuesta